Conociendo los Aceites Corporales de Weleda

Hoy os voy a hablar de uno de mis descubrimientos del año: los Aceites Corporales de Weleda, que tuve el placer de conocer hace algunas semanas. Lo cierto es que hace algunos años no quería ni oír hablar de ningún tratamiento que tuviera esta textura. Me aterraba la idea a que pudieran engrasarme la piel o el cabello.


Poco a poco empecé a probar tratamientos capilares, a los que le siguieron otros faciales. Mi amor y devoción no había hecho más que empezar por ellos. Los tratamientos corporales eran otro cantar… que si aceites secos (¿de verdad alguien piensa que eso existe? Los aceites no tienen agua, así que todos son secos), que si naturales, no naturales… la polémica estaba servida.




Lo cierto es que era bastante difícil encontrar un aceite específico para el cuidado corporal y al mismo tiempo que fuese 100% natural. Porque, por si no lo sabíais, los aceites que apuntan a ser casi totalmente naturales y se hacen denominar ‘aceites secos’ incorporan ingredientes químicos para acelerar el secado. Mi decepción era total, ¡hasta que descubrí los aceites de Weleda!
Para los que no los conozcáis os voy a hablar de ellos detalladamente:

Lo más importante que hay que saber es que los aceites de Weleda son 100% naturales y están prensados en frío, por lo que mantienen todas las vitaminas y ácidos grasos esenciales que tenían cuando se encontraban en su envase original: la semilla o el fruto.



Solo contienen aceites vegetales, extractos de plantas bio y aceites esenciales. Por supuesto no contienen ningún conservante o perfume artificial, parabenes ni ningún ingrediente sintético. Son realmente 100% naturales.

Además existen  múltiples ventajas de las que podremos beneficiarnos al utilizar estos aceites tan especiales:

1- Son ricos en componentes vitales como las vitaminas y los ácidos grasos esenciales.

2- Tienen una estructura molecular muy similar al manto hidrolipídico de nuestra piel.

3- Refuerzan los procesos regeneradores y las fuerzas de autorregulación de la piel.

4- Promueven los procesos metabólicos de la piel.

5- Mejoran la estructura y la elasticidad de los tejidos.

6- Por su afinidad con los ácidos grasos del cuerpo, se absorben fácilmente.

7- No obstruyen los poros y permiten que la piel respire, dejando que los nutrientes penetren en la piel.

8- Tienen un efecto protector y beneficioso para la microcirculación.

9- Cada uno, según el cuidado que indique, tiene un efecto suavizante, nutritivo, hidratante, reafirmante, alisante, aportan elasticidad, protegen contra los radicales libres...

Todas estas virtudes no son de extrañar ya que, esta afamada firma suiza (con más  de 90 años de historia) se centra el cuidado de la piel y en combinar eficacia 100% natural con la aromaterapia más delicada. Así, el poder  de sus plantas cumple su función sobre el estado de la piel, al mismo tiempo que ofrece un impulso de energía necesario para estimular los sentidos y ejercer un efecto directo sobre nuestro estado de ánimo. ¡Os aseguro que es así!

Ese plus de vitalidad, que cuida mente y cuerpo a partes iguales, se materializa en sus aceites corporales, creados para cubrir diferentes necesidades de la piel y aportando el extra de placer que necesitan los sentidos.


En primer lugar os hablaré del aceite corporal citrus, perfecto para hidratar las pieles normales. Su fórmula la componen ácidos grasos esenciales, aceite de almendra dulce, y vitamina C. ¿Lo mejor? hidrata en profundidad y mantiene la piel sana y elástica de forma duradera. Al mismo tiempo, centra su acción en regular los niveles de hidratación y restablecer el equilibrio de la piel. A los amantes de los cítricos os conquistará su vitaminado aroma gracias al  poder refrescante del aceite esencial de limón. ¡Bienestar y energía para la piel en un solo paso! Sin duda uno de mis favoritos. PVPR 100ml: 14,90€.


El aceite corporal de espino amarillo es perfecto para pieles secas o muy secas. Su composición la forma el aceite bio de espino amarillo, junto con el aceite de sésamo, que regeneran, cuidan, reparan la piel intensamente, y la protegen de las agresiones externas reforzando su barrera hidrolipídica.

Junto con su alto contenido en ácidos grasos insaturados y vitaminas A y E, mantiene la piel nutrida. ¡Os encantará su ligero aroma a mandarina! Además, su efecto iluminador deja un precioso toque dorado en la piel.  PVPR 100 ml.: 19,90 €.


El aceite corporal de rosa mosqueta, perfecto para pieles normales-secas, es sin duda mi favorito. Está formulado con aceite de semillas de rosa mosqueta bio, aceite de jojoba, aceite de almendra dulce, vitaminas A y E, betacarotenos y ácidos grasos esenciales. Su acción se centra en preservar la juventud de la piel ayudando a atenuar los primeros signos de envejecimiento de la misma, hidratando, regenerando y suavizando. ¿El resultado? una piel flexible y aterciopelada. También supone una ayuda extra para combatir las estrías y el envejecimiento prematuro de la piel. Me apasiona su ligero aroma clásico a rosa damascena. PVPR 100ml.: 21,90 €.


Por último os hablaré del aceite corporal de granada (fruta símbolo de feminidad y belleza) con acción regenerante. Su aceite extraído de las semillas de granada bio, ayuda a regenerar y reafirmar las pieles maduras, retrasando y atenuando los signos de la edad.

Su fórmula también incluye aceite de jojoba, aceite de sésamo, aceite de girasol, aceite de germen de trigo, aceite de macadamia, extractos de semilla de mijo, aceites esenciales naturales, extractos de pétalos de girasol, y fracción insaponificable de aceite de oliva.

Gracias a su alta concentración en vitaminas de alto poder antioxidante y ácidos grasos esenciales,  se logra estimular el proceso de regeneración celular y proteger la piel de los efectos causados por los radicales libres. También mantiene la piel firme, hidratada, elástica y luminosa de forma natural. Su aroma femenino y sensual está compuesto por notas de neroli, sándalo y davana. PVPR. 100ml.: 21,90 €.


MUY IMPORTANTE: ¿CÓMO SE APLICAN?

Los Aceites Corporales de Weleda se aplican sobre la piel ligeramente húmeda, para extenderlos más fácilmente y que se absorban rápidamente, realizando movimientos circulares con dirección al corazón. Puedes hacerlo tras la ducha sin apenas secar la piel o rociando agua termal sobre la piel.

Si lo hacéis con la piel humedecida os asombrará lo rápido que se absorbe y lo suave e hidrata que dejan la piel. Por si fuera poco, al contener aceites esenciales sus aromas son fabulosos y el ritual de aplicación se convierte en un verdadero placer para los sentidos. ¡Ah!, y cunden muchísimo. No hace falta utilizar una gran cantidad de producto para lograr una hidratación 10.

Como cuidado extra se puede usar añadiendo a la leche corporal unas gotas para lograr un cuidado aún más intensivo.

Os aseguro que pocos tratamientos corporales me han dejado la piel tan hidratada, suave, elástica y preciosa. Los recomendaría al 1000% y os animo a probarlos porque estoy segura de que os sorprenderán tanto como a mí. ¿Los conocíais? ¿Habéis probado alguno? ¿Qué os han parecido?


4 comentarios :

  1. Yo solía usar el aceite de almendras, aunque de otra marca. Los que nos traes tú tienen una pinta buenísima. Besos!

    jornadaseneltocador.blospot.com.es

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  2. Mi favorita ,la de Granada!!
    Besos!!

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  3. Yo de momento sigo sin ser amiga de los aceites, prefiero otras texturas sobre todo para el cabello. Seguramente termine picando con algún aceite corporal pero de momento solo he probado uno de otra marca y si me gusto pero prefiero las mantecas o leches corporales.bsts

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  4. Tengo muchas ganas de probarlos .
    besitos

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